Gimnasia derrotó 3-1 a Aldosivi en el Juan Carmelo Zerillo y volvió a sumar de a tres ante el pueblo tripero. Fue un triunfo trabajado y merecido con un nuevo golazo de tiro libre de Nicolás Barros Schelotto, el tanto de cabeza de Auzmendi y la ejecución certera del Chelo Torres desde el punto penal.
El Lobo llegaba con sensaciones encontradas: triunfo ante Racing en casa, caída frente a River en el Monumental. Pero en el Bosque… la historia suele ser distinta. Con el Pata Castro desde el arranque en lugar de Nacho Fernández y Jeremías Merlo reemplazando al suspendido Panaro, Gimnasia salió decidido a hacerse dueño del partido desde el primer minuto.
Y no tardó en golpear. A los 13 minutos, Nico Barros Schelotto volvió a demostrar que lo suyo no es casualidad. Tiro libre perfecto, otro golazo, otra obra de arte. El hijo de Guillermo ya tiene nombre propio en el Bosque: es el 10 del Lobo y juega como tal.
Gimnasia manejaba la pelota, controlaba los tiempos y parecía tener todo bajo control, pero a los 39, una mano de Giampaoli derivó en penal para Aldosivi y Federico Gino lo cambió por gol. Empate y a vestuariuos.
El segundo tiempo fue más intenso. En ese contexto Nacho Miramón re-debutó oficialmente con la camiseta de Gimnasia. La tribuna lo abrazó desde el primer toque. Cuando el partido parecía cerrarse y la tensión crecía, Gimnasia encontró el premio a su insistencia. A los 36 minutos, una jugada que resume lo que es este equipo: cambio de frente de Miramón, centro preciso de Silva Torrejón y Auzmendi, de cabeza, para romper el empate y hacer estallar al Zerillo.
Aldosivi no llegó a reaccionar. Rápidamente, el árbitro Juan Pafundi sancionó penal para el Lobo y el Chelo Torres fue el encargado de ejecutar la sentencia. Remate firme y 3 a 1, partido liquidado.
Gimnasia ganó porque quiso más y porque jugó con personalidad. Con pibes que empujan, referentes que responden y una identidad que se siente. El Lobo aúlla fuerte en casa.

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