
Adentro de Casa es mejor. Qué valor que tiene El Bosque. Qué valor que tiene la identidad. Menos mal que nos hemos dado cuenta, y luchando, con nuestras armas sensatas, vencemos aquellos augurios que nos alejan de nuestra esencia. Vamos dando pasos considerables sin apenas darnos cuenta. Pero miramos alrededor y nos vemos a nosotros con nuestras propias cosas, claro. Un estadio nuestro, en continuo progreso. Al igual que el polideportivo más hermoso de la ciudad. ¿Estancia? Con el Campus, y un potencial desarrollo infinito para explotar económicamente a futuro durante los próximos 50 o 100 años. ¿El Bosquecito? Una sede que nos hace más grandes y que tiende a implementar mejoras en las instalaciones. Por eso digo, uno mira a nuestro alrededor… y estamos con nuestras cosas. Con la identidad de Gimnasia que nos abriga.
Pequeños grandes detalles también marcan un rumbo. ¿Qué más lindo que ver nuestra bandera, la que se visten los jugadores para afrontar cada desafío, sin empresas mercenarias que estorban la belleza? Primer punto a favor. ¿El segundo? Claro: hacía mucho no se veía que una dirigencia tenía una intención tan valiente y tripera como la de introducir la entonación de nuestro sagrado himno antes de los partidos. Asimismo, también otros elementos hacen emerger de nuestro interior una visión positiva: apoyo a la lucha femenina social dando espacio a la mujer en la voz del estadio, la creación y funciones de Gimnasia Social y las intenciones (excepcionales en Argentina) insistentes de nuestra institución de ratificar la condición de asociación civil de los clubes, entre otros tantos argumentos.
Mientras tanto, el pasado se tiene que resolver y el resto de los triperos no debe olvidarse de aquéllos que nos arruinaron con sus maniobras cuasidelictivas. Tampoco hay que desfijar la mira sobre la actual CD, ya que, si bien parece que se avanza a paso firme y certero, es obvio que Gimnasia es un eje importante de poder en la región, desde donde se pueden tener aspiraciones de otra índole. Está de más decir que no hay que permitir que se manche el Estatuto, que es nuestra constitución. Reitero mi sostenido apoyo a la militancia gimnasista, aquélla que labura a fuerza de sudor y tiempo en los recovecos del Juan Carmelo amando de cerca nuestro escudo. Ellos de a poco nos guían. Controlan que los de arriba no se zarpen. No desvíen la mira de lo que es el respeto al socio y al honor.
No es novedad comentar que un club sano trae resultados deportivos por efecto de decantación. Es natural. Las cosas se hacen bien y temprano o tarde se llega a la meta, al triunfo. El nuestro lo perseguimos con entusiasmo, aunque somos incondicionales a los resultados, como seguidores de nuestros deportes. Tomemos como ejemplo nuestra propia entraña del voley; miremos a Alicia y al equipo que se ha desarrollado durante tanto tiempo. Somos un modelo internacional. Soñemos con que, por su propio camino, alcancemos los logros futbolísticos (y de otros deportes también). Un club sano, trae gente contenta, y no se puede ser campeón si no estás contento, si no estás conforme y unido a una misma energía. A una Manada.
«Mente sana en cuerpo sano». Caminemos hacia la victoria.
Foto: gimnasia.org.ar.
Me gusta cómo se trasmite el mensaje entusiasta que te llena de aire el pecho y te eriza la piel a la hora de leer estas, y varias de las notas de la Voz del hincha… Sigan así
muy entusiasmada y contagia alegria el msj. vamos lobo