Sufrió, pero se quedó con los tres puntos

PH: Gimnasia Oficial

El Lobo venció a Gimnasia de Mendoza en el Víctor Legrotaglie con gol del Chelo Torres, en un partido con un esquema cargado en el mediocampo que no terminó de fluir y que llevó a Nacho Fernández lejos de su mejor versión. Tras una clara roja no sancionada a Lencioni por una plancha contra Panaro y un primer tiempo donde encontró la ventaja, el Lobo se quedó sin pelota en el complemento, sufrió más de la cuenta y se sostuvo en las atajadas de Insfrán para cerrar el 1-0. El miércoles a las 17 recibe a Rosario Central en el Bosque.

El equipo de Zaniratto venía de empatar el clásico y decidió reforzar la mitad de la cancha con los Nachos, Augusto Max y Nicolás Barros Schelotto desde el arranque. La idea fue poblar el mediocampo, pero el circuito nunca terminó de consolidarse y el equipo quedó partido por momentos.

En la primera etapa hubo polémica: tremendo planchazo de Lencioni sobre Panaro, una acción que ameritaba expulsión directa y que ni siquiera fue revisada por el VAR. Una falta muy similar a la que le costó la roja a Panaro fechas atrás. Otra decisión que dejó a Gimnasia con bronca.

En lo futbolístico, Max sostuvo el equilibrio y Barros Schelotto fue creciendo con el correr de los minutos en el primer tiempo. A Nacho Fernández se lo vio incómodo, lejos del eje del juego y más recostado sobre la banda. Al Chelo Torres le costaba entrar en ritmo hasta que apareció la jugada que definió el partido.

A los 28 minutos, Alexis Steimbach rompió con una diagonal precisa, habilitó al Chelo y el delantero definió de primera. El remate se le escurrió a César Rigamonti entre las piernas y se transformó en el 1-0. Buena resolución de Torres, que aprovechó su momento y puso arriba al Lobo cuando el desarrollo no ofrecía demasiadas garantías.

El complemento fue otra historia. Gimnasia perdió la pelota, se desbalanceó y permitió que el local creciera. Primero Insfrán, después el travesaño y nuevamente el arquero sostuvieron la ventaja. Si el resultado no se movió fue en gran parte por el Mono, clave en los momentos de mayor presión.

No hubo control ni tranquilidad en el cierre. El equipo retrocedió demasiado y defendió cerca de su área. Sin embargo, resistió. Con polémica, con pasajes de desorden y con mucho por corregir, Gimnasia se llevó tres puntos importantes de Mendoza.

Ahora, el desafío será dar un paso adelante en el juego cuando el miércoles reciba a Rosario Central en el Bosque.

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