Quemarás el dolor

PH: Nicolás Braicovich

Una vez más Gimnasia toca fondo. A veces pareciera que es parte de una rutina a la que se vuelve circularmente. Una y otra vez, cometiendo los mismos errores. Sí. Como un círculo vicioso: una acción constante, que se repite de forma sistemática. En ese círculo suelen aparecer los mismos patrones y el mismo resultado. Gimnasia lo padece. Un pobre mercado de pases lleva a un estancamiento deportivo que termina tarde o temprano con la pelea por no descender y, luego, independientemente de si se salva o no, se toman dudosas decisiones y la rueda vuelve a comenzar. Ahora volvemos al punto límite. Y lo más trágico es que “ya estamos acostumbrados”.

Los especialistas aseguran que la forma de salir de un círculo vicioso para así entrar en un círculo virtuoso es muy parecida a la forma en que sustituimos un mal hábito por uno que nos potencie, porque el principio detrás de ambos es el mismo, la inercia. Lo cierto es que a Gimnasia le cuesta horrores salir de uno para ingresar en otro, no solo eso, en el medio hay malos resultados, cruces, enojos, amenazas, pésimos tratos, rispideces, y el Bosque se convierte en un hervidero que no se corresponde (nunca) con la entrega del hincha y del socio que en cualquier contexto se hace presente. Pero que está cansado. Hay que decirlo también. El tripero, la tripera está cansado de que venga quien venga se sumen a este círculo que lleva a situaciones límites.

Ayer se fue Madelon. Se sabía al comienzo del partido. La gente fue y acompañó esperando un buen resultado de su equipo. Pero en la cancha las cosas salieron mal. ¿Cómo puede salir bien algo entre tanto barullo de cuestiones? Íbamos ganando cómodos, con la ilusión de haber superado el drama, pero de repente se acabó el hechizo. Los jugadores se desconocían, los murmullos comenzaban a bajar de los cuatro costados, y el técnico saliente elegía sacar a los dos líderes dentro del campo de juego como para dejar un sello de su gestión al mando del primer equipo. Pareció eso, nada más. “El partido fue un reflejo de este equipo”, dijo el siempre atinado en sus declaraciones (y juego) Pablo De Blasis. Desde este lado, coincidimos.

Ahora el uruguayo Marcelo Méndez será el nuevo entrenador tripero. Todo está avanzado como para que el ex Defensor Sporting comience a trabajar en una semana. Hay buenas referencias de su manera de trabajar y de primera fuente: Pintado y Abaldo. Volviendo a los estudiosos en círculos viciosos… ellos aseguran que para salir de esa situación acuciante hay que diseñar una nueva forma de actuar. Ojalá este sea el momento de ese nuevo inicio.

Lo cierto es que el pueblo gimnasista se hartó de la secuencia profética. Ya no compra ningún espejito de color, ni en blanco y negro. No. Basta. No quiere más. Ahora el hincha exige resultados y que la pelotita entre porque en definitiva es SIEMPRE el motor de cualquier crecimiento.

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